martes, 4 de noviembre de 2008

Las prostitutas no quieren dejar la calle

jrvillalba@ideal.es / MSR-INFO / WOLF

Las prostitutas de Granada defienden con uñas y dientes su trabajo. No quieren que nada ni nadie les perjudique en su trabajo en unos momentos difíciles para ganarse el pan. No quieren dejar la calle. Ese es el mensaje trasladado al concejal de Participación Ciudadana y Seguridad, Eduardo Moral, tras la reunión mantenida la pasada semana entre el Ayuntamiento y los representantes de las oenegés que trabajan con prostitutas en la capital. 

Las medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Barcelona de multar a los clientes, no se impondrán en Granada. «Aquí no podemos regular la prostitución, sólo nos limitamos a controlar la ocupación de la vía pública a través de la ordenanza de convivencia en la que estamos trabajando», apunta el edil. 

El principal problema de la prostitución en las calles de Granada está localizado en la carretera de Jaén. «De forma puntual nos hemos encontrado algo por la zona del Salón, pero poco más». En la Zona Norte, los vecinos se han quejado en más de una ocasión de las consecuencias derivados por el ejercicio libre de las meretrices: problemas de salubridad, de trapicheo de drogas y de inseguridad. «No vamos a mirar para otro lado, aunque la solución es complicada. Estamos intentando hablar con vecinos y con los portavoces de prostitutas para alcanzar soluciones de consenso», apunta Moral. 

Soluciones

¿Cuáles serán esas soluciones? Nadie las conoce o nadie se atreve a plantearlas abiertamente aún. El Ayuntamiento de Granada ha consultado las acciones adoptadas en Madrid, Barcelona, Sevilla o Marbella, entre otras para saber qué hacer. «Aunque no encontramos la solución», esgrime Moral. La posibilidad de sacar a estas trabajadoras del sexo al extrarradio de la ciudad ha quedado descartada para evitar poner en peligro su seguridad. 

Hetaira, una asociación constituida por prostitutas, ha calificado de «fracaso» el plan contra la prostitución desarrollado en la capital madrileña. Las campañas de información sobre la explotación sexual dirigidas a los clientes, los carteles informativos, el mayor control policial y los intentos de expulsión de estas mujeres de ciertas calles céntricas de Madrid han servido de poco. Según Hetaira, el número de mujeres que salen a vender su cuerpo en las calles madrileñas pasó de 158 a 258 entre 2004 y 2007. El Ayuntamiento de Madrid asegura que en ese mismo periodo su campaña sirvió para sacar de la calle a cincuenta meretrices, tal y como recoge el diario 20 minutos. 

Según los datos manejados por Eduardo Moral, el 99% de las prostitutas que trabajan en la calle son inmigrantes. «Nos dicen que la crisis está empujando a muchas mujeres a trabajar en la calle porque no les queda otra salida». Lo curioso es que pese a la imagen de que la gran mayoría de meretrices son obligadas a ejercer, los colectivos consultados por el Ayuntamiento granadino han comunicado que más bien es al contrario. 

Eduardo Moral comunica que la nueva ordenanza sobre la convivencia no estará preparada antes de seis meses. «Vamos a escuchar a todas las partes y encontraremos una solución de consenso entre todos. No queremos perjudicar a nadie», dice. 

Va mejorando la situación, las prostitutas hacen lo que quieren y donde quieren, pues hay un ayuntamiento y un concejal que no quieren perjudicar ni molestar a nadie, tampoco a las que vienen de otros países y trabajan forzosamente en ese gremio... Tenemos unos POLÍTICOS PROFESIONALES, que les bailan los aires a todo el mundo: son votos para las próximas elecciones.

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